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Envidia…

Caminaste sin conciencia

por los muertos de tu codicia.

Y te abriste camino al poder

por tu propia avaricia.


¿Hay envidia sana?


Imposible de creer,

imposible de ver.

Hojas seducidas por el viento

que cubren los difuntos en sus patios.


Me carcome el no saber

como es tu propio limite.

Y me asusta como defendes

y te obstinas con tu idiotez.


¿Hay resentimiento sano?

¿Hay codicia sana?


No lo se…

Pero si sé,

que el pueblo se muere…



Patricio Fierro.


La peste

En ajena al visionario
y es opuesta al soñador
es la muerte del amor
y enemiga del progreso,
carne come, come hueso
da calambre, da dolor.

Puede a veces esconderse
en la casa del vecino
vive a veces entre amigos
y en la sangre da temor,
corta cuesta sin razón
y se escapa con el vino.


No la encuentra el inocente
pues los ángeles lo guardan,
al que reza le es extraña
porque el cielo lo protege
y al que sufre lo conmueve
que la vida se deshaga.

Quien la encuentra no merece
que la luna lo ilumine
que las ráfagas lo guíen
y que brille su mañana,
no merece por ser nada
que sus ojos turbios miren.



Matías Costantini Reschia.


La plaga

Tu efecto nefasto

corroe al deseo,

volviéndolo, loco.


Aquel sedentario,

aquel moribundo,

aquel…enjaulado.


Se acoplan en voces

mezquinas,

y enferman de pánico.


Probando veneno

que mata de a poco

y no muere,


y regresa.

en vano te escondes

¡Los rostros delatan!


Valeria Porta.



Sembré dudas

y di escalofríos.

Sembré esperanzas

y di presencia.

Sembré mis ideales

y di futuro.


Patricio Fierro.



Un manojo de pensamientos

que de tan libres

están manchados de sangre.

Un puñado de pensamientos

que de tan sinceros

están marcados por la muerte.


Patricio Fierro.


Sostengo el amor

Sostengo al amor,

por la simple razón de que existe y demora.


Eximo a ese tren que partió.

Volverá repleto de tiempo a buscarme.-


Si mis sombras

se duermen al fin

y amanezco.


Con la furia del sol

domare al cautiverio

del alma.-



Valeria Porta.


Utópico sueño que besas la paz

Como el sueño que se aleja
mientras llega la mañana,
como el aire en la montaña
mientras cesa el mar su eco,
como el dulce de los besos,
que al salir el Sol se marchan.

Más la búsqueda de un sueño
cuando llega la mañana
es la paz en la montaña
cuando vuelve al mar el eco
y el placer de aquellos besos
que al ocaso lo empalagan.


No sabemos pero vamos
a curar un sueño herido,
nunca oramos al olvido
de la paz que se ha cansado
y a los besos congelados
le ofrecemos nuestro nido.

Firme llega la esperanza
que se escapa del olvido
y se arrea al objetivo
de un terruño conquistado,
por el paso de los años
que por nada se ha vencido.



Matías Costantini Reschia.


(sin título)

Te confiero esta selva en llamas

para que ahogues pesares rancios.

La abundancia de tus aguas

arrastrará el sufrimiento.


Cargo la muestra

de este infinito que eres,

(Para educar los sentidos)

por devoción lo merezco.


Porque se que esa furia

se vuelve calma,

y te vuelves manso

y me siento clara.


Declarando asombro

al filo de tu misterio

demoro la despedida;

no se si vuelvo, no se si vuelvo…



Valeria Porta.


El Gigante Azul de Espuma

Viene el mar omnipotente
a llenarnos de paisaje
a traer con el oleaje
nuestros sueños olvidados
que de arena se han llenado
por el largo y arduo viaje.


Es la sal en nuestros labios
la que rompe con lo burdo
la que llena de susurros
nuestra lengua deprimida
que se estira seducida
por los dioses iracundos.


Nuestro pelo conquistado
por las ráfagas del viento
se sacude casi lento
con soberbia y arrogancia
firme al tacto que se lanza
sin cabales por sus besos.


De la piel esmerilada
nos sentimos los amantes
y gemimos vacilantes
por amores que se han ido
por amigos que han venido
a curarnos los pelajes.


Nuestros ojos invadidos
por tamaña admiración
se saturan de emoción
y le otorgan al gigante
una gota de diamante
en honor a la creación.



Matías Costantini Reschia.


(…)

El horizonte es un lejano pesar

que atraviesa el mirar

de los hombres que saben amar…


El azul del estrepitoso mar

parpadea, encandila sin parar

a la soledad que no sabe abrazar.

…

Las olas, ruidosas, arrastran

los recuerdos impronunciables

y los recuerdos idolatrados.


La arena, quisquillosa, impulsa

su color oro hacia mi pasado

como una mariposa escurridiza.

…

Horizonte. Azul. Olas. Arena…

Y un mar de presencias.



Patricio Fierro.


Búsqueda existencial

Mis sueños,

mis ilusiones,

mis utopías,

y al final de todo,

eso soy yo.


Mis fracasos,

mi soledad,

mis frustraciones

y al final de todo,

eso soy yo.


Al final del día,

Al final de la mañana,

Al final de la tarde,

Al final de la noche.


Y al final de mis días:

todo eso, seré yo.



Patricio Fierro.


Abierto o cerrado

Abierto o cerrado.

Todo principio fecunda tu figura arbitraria


La atroz agonía

delata la sombra que trazas con garras


¡Si hasta a Dios rodeaste en tinieblas

en afán de plasmar la infalible jugada!


Solo Él, todo luz, retorno en espíritu y alma.

Solo él, cuando atraes silencio, me habla.


Abierto o cerrado.

Lo se, caeré en tu emboscada.



Valeria Porta.


Joven Almirante

Hoy me encuentro nuevamente

Frente al blanco de una hoja

Sin dolor y sin congoja

Sin amor, mas con cariño

Con los sueños que de niño

Siempre tuve y que conservo.


Hoy me encuentro abandonado

Por la infancia del ayer,

Por aquel amanecer

Oculto en los dieciocho

Y por todo el alboroto

Que trae una nueva vida.


Soy feliz y no lo dudo

Porque sé que todavía

Quedan risas y alegría,

Quedan llantos y emociones

Quedan años de ilusiones,

De futuro y porvenir.


No me asusta la mañana

No me asusta el despertar

Más me asusta atropellar

A la vida por delante;

Porque soy el almirante

Que aguarde cruzar la mar.



Matías Costantini Reschia.


Te atreves

Te atreves.

¿A qué no te atreves?

Me espantas a un paso de darte la espalda,

brutal te agigantas.

Espectro perverso, me arrancas la dicha posible.

Me estacas.

Asomas hasta en estos versos.

Asesino, enemigo; maldigo el fluir constante.

Y el fosco sendero hasta el me arrastras.

Me he vuelto mendiga en mi propio cielo.

¿Que más puedo darte?

Si tienes mi sangre en tus venas,

¡si me has hecho trizas el alma!

Despiadada sombra, te ruego;

¡Déjame en paz!

Ansío el sabor de la calma.


Valeria Porta.


Tengo miedo

Tengo miedo por las noches
cuando veo tu mirada

tengo miedo en la mañana

cuando siento que te acercas,

tengo miedo por las bestias

que son presa de mi amor.

Tengo miedo cuando vienes

y me dices algo tonto,

tengo miedo cuando esbozo

yo en tu cara una sonrisa,

tengo miedo que tu risa

me obligue a capitular.



Matías Costantini Reschia.


Tengo miedo...

Me atrapó la cobardía
Que da el miedo por la noche

Cuando en falta y en derroche

Yo me quedo sin consuelo

Sin soñar con los anhelos

Donde siempre me parado.


Miedo a todo me ha agarrado

No lo puedo controlar

Es tan fuerte y tan sagaz

Que en mi mente se ha dormido

Mientras sopla en mi camino

Los vientos de un huracán.


Mis creencias resentidas

No han jugado a mi favor

Y han dañado mi labor

Con mis sueños de futuro

Porque el miedo no es maduro

Y me quiere desafiar.


Miedo tengo a no ser fuerte

Ni a poderme levantar,

Miedo a nada controlar

Miedo a ser lo que no quiero,

Miedo tengo, miedo fiero

Miedo tengo y no es normal.


Miedo tengo en el mañana

A rendirme sin luchar,

A llorar y no parar,

A ser risa en boca ajena

Y a vivir sin la colmena

Donde supe caminar.



Matías Costantini Reschia.


Un mundo de miedo

El miedo se concentró en el éter
y nada pude hacer para tenerte,

o pude hacer todo para tenerte,

pero el miedo me paralizó

y no pude con mis brazos sostenerte.


Miro mi transitado pasado

y el miedo de tu amor ronda

sin hacer ninguna parada.


Miro mi tanguero pasado

y el miedo de tus besos flotan

colgado de algún sueño traspapelado.


Observo mi endeble pasado

y mis miedos siguen buceando

en tu clara y sugestiva mirada.


El miedo… El miedo…

Está, existe, y se percibe.

Es muy colosal, tan temible

que está escrito en esta poesía…

Tan grande que ni siquiera pude nombrarte.



Patricio Fierro.


Brisa primaveral

Esa brisa,

con perfume de soledad

con aire de desierto.


Esa brisa primaveral,

que no me deja en paz,

que atormenta con su recuerdo

que mata lentamente.


Esa brisa…

Hoy. Se esfumó,

gracias a tu amor,

gracias a tu compañía…



Patricio Fierro.


Septiembre

Este mes…

Me abruma, me asombra.


Aparece…

Un inesperado septiembre

donde la Flor comenzó a nacer,

en donde vos Flor iniciaste a transitar

tangueramente mi cuerpo.


Brota…

Un insospechado septiembre

donde los besos nacieron,

en donde el amor se tradujo

en varios idiomas ocultos.


Emerge…

Una inalcanzable mujer,

donde la soledad: dio a luz ahogo,

en donde la tristeza quebró

en diversos pedazos mi vida.


Septiembre….

Nació y murió: El Amor…

Apareció y agonizó mi amor.


Patricio Fierro.


Flores traes Primavera

Primavera tu provocas
que mis labios se humedezcan
que mis ojos resplandezcan
como estrellas en el campo
que el amor no duela tanto,
y las flores me protejan.

Si me escondo en la cañada
cuando pasa la chinchilla
sólo encuentro Manzanillas
que me ofrecen su color
mientras viene a mi su olor
y uso el tronco como silla.

Al llegar el mediodía
todo el campo en amarillo
duerme siesta con los grillos
que a la sombra de los Nabos
cantan todos al Verano
que descansa en el altillo.

Primavera de colores
llenas tu mi corazón,
Primavera lejos hoy
has dejado mi tristeza,
Primavera con tus Fresias
yo engalano mi pasión.



Matías Costantini Reschia.